El dolor nos pone sobre aviso

El dolor mecánico es lento, progresivo, acumulativo y muchas veces, cuando se manifiesta, irreversible. El cuerpo tiene sus propios mecanismos para “camuflar” o compensar sus desequilibrios, generalmente, a base de producir otro desequilibrio en otro punto de la cadena, es decir, busca posiciones o posturas compensatorias. Es entonces cuando se recurre a la automedicación, al analgésico, a la plantilla de serie o simplemente al masaje no terapéutico, con lo que disminuimos la sensación dolorosa al tiempo que permitimos que el problema se agrande al sentir menos molestias.

Cuando estas soluciones  no son efectivas es cuando se produce una lesión por fatiga, es decir, hemos superado el  límite de nuestra resistencia y es cuando buscamos una solución rápida, sin pensar que la molestia no ha venido de golpe y que necesitamos primero tratarla y después dar al organismo el tiempo que necesita para “repararse”.

dolor pies

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando hacemos un tratamiento podológico, como puede ser una plantilla, estamos modificando no solo el pie, sino el equilibrio entre los diferentes segmentos, por lo que se hace necesario un tratamiento de fondo a base de ejercicios o estiramientos encaminados a reducir las contracturas o el dolor.

Mediante los sistemas informáticos de análisis  de cargas y videográficos podemos detectar alteraciones en las presiones o en los ejes de carga antes de que produzcan dolor, con lo que podemos ofrecer  una prevención eficaz de patologías del aparato locomotor (tendinitis, raquialgias, etc.).

UNA PLANTILLA BIEN CONFECCIONADA, NO ES SOLO UN APOYO PARA EL PIE SINO UN SOPORTE PARA EL CUERPO

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